martes, 18 de enero de 2011

Hace dos años..

Que no pasaba por aquí, es increíble cuánta agua ha pasado bajo el puente desde entonces, cuántas cosas buenas y cuántas re-malas nos ha tocado vivir, las páginas del libro de la vida, sobre todo aquellas escritas en el 2010, se parecen a una novela de Stephen King, de Horacio Quiroga, o de Edgar Allan Poe, da lo mismo, son igual de escalofriantes y traumáticas, pero bueno, aquí estamos todavía, con cicatrices en el alma y en el cuerpo, viva aún dentro de esta página virtual, en cualquier parte del mundo.

Venezuela se nos volvió mierda, se cuenta y la gente no lo cree, hay que vivirlo para entender a cabalidad lo que allí ha pasado, las palabras se quedan cortas para narrar semejante tragedia.
El dolor de patria es uno de los dolores más profundos que se pueden sentir, ahora entiendo a los cubanos que lloran su tierra, ahora, aquella canción que dice "Cuando salí de Cuba dejé mi vida, dejé mi amor..." me cala profundo, me parte el alma, ha cobrado significado real para mi.

No tienen perdón estos malvados que han arruinado un país que lo tenía todo, que han roto a la familia venezolana, son unos desalmados, y no tienen perdón.

Pero la vida da vueltas y si no pagan ellos, pagarán sus hijos, así funciona el círculo de la vida, esta escrito en cientos de páginas de la historia y de ese modo, la rueda seguirá girando sin cesar, en un eterno sinvivir.


martes, 26 de mayo de 2009

Poesía de domingo


Siempre he pensado que los fines de semana son nostálgicos, a veces pegan más, a veces menos, todo depende del nivel de conciencia en que nos hallemos, pero siempre esta presente un rumor lejano ahí dentro que nos dice que acabó la semana, que ha acabado otro pequeño ciclo...

Ultimamente me ha dado por escaparme un rato bajo la sombra del viejo Samán de mi jardín a leer poesía, supongo que es el estado de ánimo ideal para disfrutarla con todos los sentidos.
Aquí les dejo esta perla.

La Caída

Por ti he descubierto algo, aunque no seas
tal vez tú el motivo ni siquiera una causa.

Más bien fue a tu través que me tope con ello,
como a espaldas de ti, como sin tu concurso.
Y en realidad tampoco yo encontré nada,
fui hallada por algo que se miró en nosotros,
que se apoyó en los dos para mezclarse en ambos.

Ciegos, sobrecogidos, de tal modo voraces,
estábamos tan limpios que parecíamos topos,
llevando esto que en verdad nos llevaba,
en lo que no tuvo parte la voluntad de alguno,
eso que libérrimo se sirvió en estas bocas,
que en ellas y por ellas a si mismo se dijo.

Soportemos entonces la distancia impaciente,
bendigamos la nada perfecta que nos colma,
la caída infinita de un hecho en un hecho,
como reyes celebremos los ciclos y las horas.

Esperanza López Parada  (Madrid -1962)

miércoles, 6 de mayo de 2009

El Camino


Sin comentarios....

lunes, 23 de marzo de 2009

Silencios


No existe nada más interesante que la conversación de dos amantes que permanecen callados.

martes, 3 de febrero de 2009

lunes, 2 de febrero de 2009

¡Celebremos la quiebra de un país!

Nunca lo he dudado. 
El desabastecimiento, la quiebra del sector productivo de Venezuela, la inseguridad rampante, el desempleo, no es producto de la incompetencia o ignorancia del gobierno, es un plan bien deliberado para ponerle la bota en la cara de una vez por todas a la sociedad venezolana, si no, cómo se explica que el día de hoy, por capricho presidencial, se hayan cerrado comercios, escuelas, bancos, como si fuera 1 de Enero. Para colmo del abuso y como muestra de esta arbitrariedad, la guardia nacional se encuentra reprimiendo a estas horas a comerciantes que hayan osado abrir sus negocios, y el gobierno aplicará sanciones a quien irrespete el feriado.

De manera que, minuto a minuto, se va aclarando el panorama y podemos estar seguros que una confrontación entre venezolanos en un futuro no muy lejano es un hecho. El presidente y sus secuaces se alimentan de sangre y poder, no hay otra explicación, hemos importado lo peor que hay en el mundo, los odios y radicalismos extremos estan en Venezuela hoy y los venezolanos más imbéciles se han dejado llevar por este vendaval maligno. 

A votar NO, eso es lo único que nos queda. 


lunes, 26 de enero de 2009

Derecho a morir dignamente.



Anoche mi papá y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la vida, entre otras cosas, de la idea de vivir o morir.

Le dije, 'papá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufa los aparatos que me mantienen vivo, realmente prefiero morir!'.

Entonces, mi papá se levantó con cara de admiración... y me desenchufó el televisor, el DVD, la computadora, el celular, el Ipod, el XBox y me botó el ron y todas las cervezas!!! ¡COÑO, CASI ME MUERO!!!

martes, 20 de enero de 2009

Momentos


Hace quince años cuando compramos esta casa mi madre me criticó, me dijo que era un ranchón viejo y demasiado caro para lo que era, pero lo cierto es que desde que entré en ella, fue como si en otra vida ya hubiera vivido aquí y además, hubiera sido muy feliz.

Lo cierto es que cada día en algún momento, por más mínimo que sea, siento un corrientazo de felicidad y plenitud que me transmiten estas paredes viejas y ese jardín pequeño y frondoso, sin ir más lejos, esta mañana cuando muy tempranito entré en la cocina a preparar el desayuno de los niños vi una luz amarilla y candente que se colaba a través de las hendijas de la puerta del comedor, me llamó la atención y cuando empujé la puerta batiente me quedé extasiada... la luz del amanecer entraba directo por la vieja ventana y se reflejaba en las paredes amarillas dándole una calidez sobrecogedora, el techo de listones de madera blanca a dos aguas le daba una sensación de... hogar. 
Son esos momentos en los que me digo que Dios de alguna forma existe y esta presente ahí, tomándose el café de la mañana.  Ese es el Dios que me gusta, no el crucificado sangrante que me dice que esta clavado en la cruz sufriendo por mi para que yo me salve del infierno, pero ese es otro tema.

Agradezco esos instantes que son bálsamo para el alma y me conectan con lo bonito de la vida.

domingo, 11 de enero de 2009

La feliz Navidad que nunca es



Para los hijos de padres divorciados La Navidad, esa época dorada, con todo lo que ella implica, sus arbolitos decorados con luces y bolitas de colores, San Nicolás y Rodolfo su reno preferido en cada esquina,  la paz y armonía familiar que suponen hacerse presente, es algo tan forzado como un cuadrado redondo.

Los niños que nos criamos entre dos aguas, siempre cargamos -como una prótesis dental-, esa angustia de querer estar en dos sitios a la vez, la culpa (que nunca fue nuestra) de algo que se rompió, la ansiedad de estar "bien" con “los dos”. Todos esos sentimientos que permanecían a fuego lento durante todo el año, hacían ebullición cuando llegaba la famosa Navidad.

El 24 lo paso con mi mamá y el 31 con mi papá, o… ¿al revés? ay! pero pobre papá/mamá que no voy a estar con él/ella el 31....   (¡qué locura!)
Aquello suponía la mayoría de las veces tener que viajar de un extremo del país al otro, o de un continente al otro, solita en aquellos fríos aviones para ir a pasar la otra fecha con papá… o mamá? Todo dependía del “arreglo” de ese año.

Todas esas maromas van quedando grabadas en el alma como palabras-heridas que se le hacen al tronco de un árbol con una navaja, el tiempo pasa, se crece, se madura, pero cuando viajas a tu interior y registras, encuentras que todavía están ahí, palabra por palabra que puedes leer claramente.

Hoy, a esas fechas, se le suman otros aliños amargos propios de la vida misma, los ausentes, los que se fueron, la nostalgia de lo que pudo ser y no fue, de lo que todavía pudiera ser y simplemente es un imposible, y en último caso, el paso del tiempo, la consciencia de la finitud, que nos grita y aturde con las doce campanadas del 31 de Diciembre.

Yo me quité la careta y lo digo ya sin que me importe ofender la sensibilidad de los demás, esta época no me gusta, no me gusta ni un poquito, no me gustan los regalos inservibles, no me gusta que me regalen por cumplir, no me gusta regalar por obligación, odio los quince mil adornitos-basura regados por toda la casa, NO-ME-GUSTA, y punto.

Me gustan la hallacas, eso sí, el pan de jamón, el pernil, la ensalada de gallina, el dulce de lechoza, y el vino tinto, por eso, ya antes del 24 le he hecho la primera visita del año al proctólogo porque mi tubo de escape se va a la ruina con los excesos. Y es que si no es así, ¿cómo se sobrelleva tanto exceso de equipaje?

El que esté libre de culpa que lance la primera piedra.



viernes, 19 de diciembre de 2008

feliSidad

¿Será por eso que no terminamos de llegar al mar de la feliSidad ese que él dice?